Martes, 13 Octubre, 2015

Durante los años sesena, los artistas surrealistas publicaron “We don’t ear it that way”, un artículo que era una diatriba contra la participación de Dalí en la exposición internacional de Surrealismo en Nueva York. Salvador Dalí, durante el mismo año, empezó a trabajar en El mundo de Salvador Dalí , un libro que escribió conjuntamente con Robert Descharnes y que publicado en 1962.

El movimiento Surrealista nació en París de la mano de un selecto grupo de escritores y artistas que trató de canalizar el inconsciente como un medio para liberar el poder de la imaginación. Escritores y artistas cómo Man Ray, Max Ernst y Salvador Dalí, por supuesto, eran los cabecillas de la formación. Influenciados por el psicoanálisis, los Surrealistas creían que la mente consciente reprimía el poder de la imaginación; rechazaron el racionalismo y buscaron entre las ansiedades de la mente y el cuerpo, transformándolas en realidades artísticas o literarias. Influenciados por Marx y su Manifiesto comunista (1848), los Surrealistas confiaban en que la psique tenía el poder de revelar las contradicciones del mundo cotidiano y estimular la revolución. La revolución nunca llegó, fue solo una moda pasajera en el mundo del arte, siempre transmutado, típicamente arbitrario y contrario a las clases dirigentes. De todos modos, los Surrealistas eran muy influentes y continuaron dando forma a movimientos posteriores, y el estilo permanece influyente hasta el día de hoy.

En el apogeo del periodo Surrealista, en 1974, fue publicado el libro ilustrado ‘After Fifty years of Surrealism’, que incluía grabados a color de Salvador Dalí. Estos grabados representaban doce momentos históricos y pictóricos de particular importancia en la vida del artista.

"Los laureles de la felicidad" está ubicado en la casa donde nació Dalí, en él se muestran sus símbolos favoritos y más recurrentes: la muleta, las judías y el reloj derretido. En otro grabado, titulado "Flung out like a fag-end by the big-wigs" Dalí recuerda su distanciamiento del movimiento surrealista en 1936. Otro momento autobiográfico está retratado en “A shattering entrance to the USA" en el que un joven Dalí, poco después de llegar a Nueva York, rompió el escaparate de Bonwitt Teller y salió en los periódicos porque fue arrestado por ello.

Viendo el trabajo de Salvador Dalí durante el movimiento surrealista, podemos analizar el sentido de la representación de las ideas dibujadas desde la mente inconsciente, sus estudios de Sigmund Freud y su fascinación por la ciencia. Caracoles, muletas, cajones abiertos, elefantes con patas de ciervo, todas estas imágenes tienen elementos dibujados desde el surrealismo. Su escultura retrata estos elementos de surrealismo, una iconografía que marca todo el arte creado durante la vida de Dalí.