Jueves, 26 Noviembre, 2015

Ángeles, elefantes, muletas, hormigas, huevos… A Dalí le apasionaban los símbolos y los usó en todas las diferentes formas artísticas con que trabajó.

El huevo, por ejemplo, es un buen ejemplo de contraste entre una cáscara dura y un interior blando. Este contraste interior-exterior (duro-blando) está asociado con la perspectiva psicológica de que los individuos construyen defensas alrededor de su psique, flexible y vulnerable.

En la escultura en bronce “La Venus Espacial”, Dalí homenajea a la figura femenina incorporando sus elementos característicos, como sería un huevo dorado encima del torso desnudo. La forma resultante de esta escultura es la clásica estatua de mármol de un torso femenino en que se han incorporado cuatro elementos dalinianos: un reloj blando, un huevo, dos hormigas y la separación del cuerpo en dos partes.

El reloj está colgando del cuello para darnos dos mensajes opuestos: que la belleza de la carne es temporal y va a desvanecerse, y que la belleza del arte es atemporal, eterna. Las hormigas actúan como recordatorio de la mortalidad humana y de la temporalidad. Por su parte, el huevo es un símbolo positivo y representa la vida, la renovación, la continuidad y el futuro.

La pintura de Salvador Dalí “Huevos al plato sin el plato” ha sido prestada por el Museo Dalí de San Petersburgo (Florida) y durante este mes formará parte de una exposición de la Menil Collection de Houston (Texas). Dalí realizó “Huevos al plato sin el plato” a principios de la década de 1930, un período en que estaba muy en contacto con artistas surrealistas como Max Ernst, René Magritte y Man Ray.

“Huevos al plato sin el plato” cuenta con uno de los elementos más reconocibles de Dalí: el reloj fundiéndose. El reloj está colgando de una espiga de maíz al lado de un plato de huevos fritos, pintado todo ello de forma muy meticulosa. Además, un tercer huevo pende sobre el plato, al igual que el reloj, suspendido por un hilo. El reloj colgante y la blandura resbaladiza de los huevos contrastan profundamente con el edificio anguloso, que hace la función de plataforma para este extraño conjunto de objetos.