Domingo, 27 Enero, 2013

Al igual que todas las grandes obras del surrealismo, el efecto es claramente onírico. Dos plazas de la ciudad renacentista de Florencia son ahora el hogar de las esculturas monumentales de Salvador Dalí.

Esta muestra de arte público se realiza paralelamente a la exposición “The Dalí Universe”, que actualmente puede verse en el Palazzo Medici Riccardi. Las creaciones realizadas por el Maestro del surrealismo estarán expuestas hasta el 25 de marzo de 2013. La escultura en bronce El Elefante Espacial mide casi 8 metros de alto y fue concebida por el artista en 1980. Esta obra monumental se encuentra en Piazza della Stazione, justo enfrente de la estación de tren Santa Maria Novella, el principal punto de entrada de la ciudad de Florencia. Por otra parte, la escultura en bronce El Piano Surrealista, que mide poco menos de 5 metros de alto, está situada en Piazza della Accademia, en la esquina de Via Riscali con Via degli Alfani. Esas dos esculturas monumentales representan algunos de los símbolos icónicos dalinianos de este Maestro del surrealismo.

La imagen de El Elefante Espacial nació en 1946 cuando Dalí pintó la obra cumbre La Tentación de San Antonio, en la que un elefante cruza el desierto egipcio cargando un obelisco; esta imagen representa el progreso de la tecnología en el mundo moderno. En el cuadro de San Antonio aparecen cuatro elefantes caminando con sus largas y delgadas patas, como si de insecto se trataran. Los elefantes avanzan en procesión y cada uno carga objetos que simbolizan el arte, la belleza, el poder y el conocimiento.

En la escultura El Elefante Espacial, Dalí reutiliza esas patas delgadas tan características similares a las de los insectos. Dalí crea un contraste o una ‘yuxtaposición surrealista’ entre los elementos que constituyen esa escultura: la delicadeza de las patas en relación al cuerpo pesado del elefante y el obelisco. Esta fabulosa criatura surrealista se mueve a través del espacio hacia el cielo; una creación de la imaginación surrealista de Dalí que simboliza cómo la imaginación prende vuelo hacia el universo.

El Piano Surrealista es una escultura en bronce de 4,5 metros de alto en la que una bailarina dorada se levanta encima de un gran piano. Esta obra en particular, que nunca antes había sido expuesta en el Reino Unido, también es esencialmente surrealista. La subversión de lo “real” de Dalí en esta escultura está representada por las patas del piano, que han sido reemplazadas por piernas de mujer. Dalí hace que objetos ordinarios cobren vida y se transformen en extraordinarios. El piano (una de las imágenes favoritas de Dalí) cobra vida a través de su propia musicalidad, como si él mismo bailara para acompañar a la figura etérea para la cual está tocando.

Dos obras de arte público que sirven como invitación perfecta para visitar la exposición de Salvador Dalí en el Palazzo Medici Riccardi. “The Dalí Universe, Florence” está abierta hasta el 25 de mayo de 2013. El concepto de la exposición “The Dalí Universe” ha sido exportado a muchas de las grandes ciudades del mundo, como Nueva York, Londres, Shanghái, Venecia y París. Al entrar en “The Dalí Universe” los visitantes que sean amantes del arte se asombrarán de su contenido y se inspirarán gracias al mismo. Esta colección con un alcance integral está expuesta de tal manera que realza la producción creativa de uno de los artistas más reconocibles y reconocidos del siglo veinte. Dalí fue pintor, escultor, diseñador, ilustrador, creador de objetos, prosista dramaturgo y un hombre de cine con Buñuel y Hitchcock. Esas son las diferentes caras de Salvador Dalí, cuya destacada y multifacética producción artística se pone de manifiesto en “The Dalí Universe”. Las obras escultóricas que se exponen se complementan con casi otras 100 maravillosas creaciones de Dalí –ilustraciones, muebles, adornos de oro y gafas de color–.

Dalí también fue un Maestro en cuanto a ilustrador de libros y plasmó su imaginación y estilo sobrenatural en obras literarias como el Decamerón, El paraíso perdido y El Marqués de Sade. Como cualquier otro gran hombre de cultura, Dalí siempre estuvo profundamente interesado en la literatura y el mundo de los ‘peintre-graveurs’, unos artistas que usaron las técnicas de impresión para proyectar su visión creativa al mayor número de gente posible.