Lunes, 25 Septiembre, 2017

Gala, cuyo verdadero nombre era Elena Ivanovna Diakonova nació en la ciudad de Kazán, en Rusia, en 1894.

Pasó su infancia en Moscú y asistió a cursos universitarios en una escuela de San Petersburgo. En 1912, Gala fue enviada a un sanatorio de Clavadel en Davos, Suiza, una institución que trataba a los pacientes de tuberculosis, una enfermedad que se extendió durante el siglo XIX. Fue allí donde conoció y se enamoró del joven Paul Eluard, cuando él tenía 18 años y ella 19. Durante la Primera Guerra Mundial, los dos jóvenes continuaros con su relación a distancia hasta que Gala viajó a París y se casó con él en 1917. Al año siguiente nació su única hija, Cecile.

Alrededor de 1922, Gala inició un romance con Max Ernst. Ernst vivió con el matrimonio Eluard durante un tiempo en Eaubonne, al norte de Paris, seguramente una situación surrealista para todos los involucrados.

Gala conoció por primera vez a Dalí en 1929 durante un viaje a Cadaqués con su familia. Su romance prosperó y ella le siguió a Paris, donde empezó a influir y formar parte del movimiento surrealista. Su relación con Dalí era tan poderosa y absorbente que hasta la impulsó a abandonar a su propia hija de once años.

Cecile se fue a vivir con su abuela paterna en Paris. En una entrevista en 2014 en la que Cecile hablaba de su madre, relataba que ‘Después de conocer a Dalí ya no estaba interesada en mí. Ella jamás fue una madre cariñosa (…) era muy misteriosa, muy reservada. Nunca he llegado a conocer a mi familia rusa. Ni siquiera nunca he sabido cuando nació mi madre exactamente’.

La pareja se casó en 1934; la unión fue rechazada por el padre de Dalí, que no aprobó a una rusa divorciada como yerna. Gala fue más que una esposa y musa para Dalí, estaba totalmente obsesionado con ella. De hecho, en su autobiografía el artista habla de ella como ‘Mi vida secreta’: “Ella estaba destinada a convertirse en mi Gradiva, la que avanza, mi victoria, mi esposa”. Gala eventualmente se convirtió en la gerente de los negocios de su esposo, negociaba precios y firmaba contratos en su nombre.

Gala falleció el 10 de junio de 1982. Fue enterrada en la cripta del castillo de Púbol, que ahora es una atracción turística y forma parte de la finca propiedad y administrada por la Fundación Gala Salvador Dalí. Después de la muerte de Gala, Dalí se retiró de la vida pública. Curiosamente, en 1982, cuando se dio cuenta que Gala estaba empeorando, él pidió la construcción de dos tumbas con una pequeña apertura entre los dos, a través de la cuál pudiesen cogerse las manos eternamente. 

Dalí dice en su diario “Diario de un Genio”: ‘Yo la amo más que a mi madre, más que a mi padre, más que a Picasso, e incluso más que al dinero.