Viernes, 6 Octubre, 2017

La imagen del “El Elefante del Espacio” apareció por primera vez en la pintura de 1946 de Dalí “La Tentación de San Antonio”.  Los orígenes de la pintura hacen lectura interesante; Dalí participó por primera y única vez en un concurso para crear una obra de arte con el tema de la "Tentación de San Antonio". El concurso fue dirigido por la 'Loew Lewin Company', una compañía productora de películas estadounidense. La pintura ganadora iba a figurar en una película tomada de la historia, 'Bel Ami' de Guy de Maupassant.

En total participaron once pintores, entre ellos Leonora Carrington, Dalí, Paul Delvaux, Max Ernst y Dorothea Tanning. Aunque el premio fue otorgado a Max Ernst por un jurado compuesto por Alfred Barr, Marcel Duchamp y Sidney Janis, los esfuerzos de Dalí produjeron una obra maestra.

Por su contribución, Dalí creó la imagen de un elefante en el desierto egipcio portando un obelisco, símbolo de poder y dominación: las tentaciones, según Dalí, a las que San Antonio no habría sido inmune. Dalí pintó estas tentaciones terrenales como una procesión conducida por un caballo que cría, un símbolo fálico de la maestría de una persona sobre otra. Cuatro elefantes se colocan en las piernas de araña casi invisibles del deseo, y ofrecen arte, belleza, poder, placeres eróticos y conocimiento. Este cuadro fue pintado en un estudio que el artista ocupó por algunos días, al lado del restaurante Colonia en Nueva York.

La pintura también refleja la ligera transición que Dalí experimentó en los años 40, cuando se interesó por el misticismo nuclear, incluyendo motivos flotantes y jugando con el papel de la gravedad. El tema del elefante aparece varias veces en las obras de Dalí de este período, por ejemplo, en las piezas Atomica Melancholica (1945) y en el Triunfo de  Dionisio (1953).

En la escultura en bronce “El Elefante del Espacio”, (1980) el elefante es una distorsión en el espacio; sus largas piernas se extendían hacia el cielo. Tal vez Dalí deseaba contrastar la idea de ingravidez con la estructura. En la parte posterior del elefante del espacio se coloca un obelisco, un símbolo de la presencia y del progreso de la tecnología en el mundo moderno. “El Elefante Triunfante” (1975) en cambio tiene una montura embellecida y un ángel de oro encima de su parte posterior, simbolizando la abundancia, el prestigio y la renovación.

Dalí recibió un verdadero elefante vivo en 1967. La compañía Air India había encargado a Dalí que creara un souvenir para ellos, que sería entregado a pasajeros de primera clase. Dalí creó un cenicero de porcelana, y en lugar de recibir un pago, Dalí pidió un bebé elefante. Un elefante que voló de Bangalore a Ginebra.