Miércoles, 11 Noviembre, 2015

Como todos los grandes artistas del siglo XX, Dalí quiso que sus imágenes iconográficas se vieran plasmadas en varios medios. Dalí siempre sintió fascinación por los metales preciosos y las joyas excepcionales, por lo que creó una obra completa de joyería y objetos enjoyados. Se veía a sí mismo como a un hombre del Renacimiento: quería inventar, imaginar, pintar, esculpir y supervisar a artesanos como hicieron los grandes artistas de antaño. Según Dalí, el oro era “una celebración del alma, un signo de pureza” y en su obra lo utilizaba a modo de símbolo, como una garantía de eternidad y como la oportunidad de estar en armonía con el Cosmos. “En las joyas, como en toda mi actividad artística, creo lo que más amo” – Salvador Dalí

La historia de las joyas en la obra artística de Dalí se remonta a principios de la década de 1940 y se extiende hasta finales de los 70. Cuando estaba en Nueva York se asoció con dos joyeros artísticos, Ertman y Alemany, y colaboró con ellos para producir una importante colección de joyas artísticas.

En 1958 la Cheatham Foundation adquirió la colección de joyas e incorporó algunas piezas nuevas. Actualmente esta colección es reconocida en todo el mundo y aparece reseñada en varios libros.

En la década de 1950 Dalí colaboró con la extravagante diseñadora Mafalda Davis. Trabajaron juntos para elaborar una elegante cubertería con piedras preciosas y una espectacular vajilla combinando el estilo de Davis y el famoso simbolismo de Dalí. En su platería bañada de bermellón usaron algunas joyas como rubíes tachonados, cristales de roca y zafiros. También elaboraron una serie de objetos fantásticos con oro de 18 quilates, “Le pain et le vin” y “Oursin à Crayons”, un erizo de mar mítico con dientes de marfil auténtico.

A finales de la década de 1960 Dalí elaboró doce objetos de oro puro creados a partir de la colección de monedas Dalí d’Or. Entre ellos figuran espejos mágicos, colgantes con motivos de serpientes y emblemas en honor al sol. Cada moneda está adornada con la efigie del gran artista catalán junto con Gala, su esposa y musa de toda la vida.

Para diseñar sus monedas se inspiró en uno de los reyes más extravagantes, Luis XIV, el “Rey Sol”, que creó su colección de monedas de oro, Luis d’Or, con su propia imagen.

Como dijo el propio Dalí en 1959 refiriéndose a las joyas que había creado: ‘Soy un paladín del nuevo Renacimiento y yo también me niego a quedarme enclaustrado (…….) En mis joyas, como en toda mi actividad artística, creo lo que más amo’.

Recientemente, en la casa de subastas Sotheby’s de Nueva York, fueron puestos a subasta un par de clips de oreja con forma de teléfono (Telephone Ear Clips; 1949) creados con oro amarillo de 18 quilates, rubíes, esmeraldas y diamantes, con un precio estimado de 180.000-200.000$. Estos preciosos clips de oreja fueron concebidos por Dalí en 1949 y creados por la joyería Alemany & Co. de Nueva York. Dalí creó varios artículos de joyería supuestamente para Elisa Schiaparelli, entre los cuales el Telephone Compact; recientemente la casa Sotheby’s de Nueva York ha vendido uno de sus ejemplares.

La larga popularidad de estos artículos extraordinarios que combinan arte, alta costura y joyería, subraya la prolongada relevancia de Dalí como artista en una esfera –la del diseño y la creación de joyas– en la que, probablemente, es menos conocido.