Martes, 18 Abril, 2017

Hace 40 años, en 1979, el museo Guggenheim de Nueva York presentó las primeras obras híper-estereoscópicas de Dalí. En mayo del mismo año, Dalí fue elegido como miembro de Académie Fancaise des Beuax-Arts, y se presentó con una espada.

Además de este reconocimiento, Salvador Dalí gano muchos premios durante su vida, y tuvo la oportunidad de exponer esculturas suyas en espacios prestigiosos e inéditos. “San Jordi y el Dragón” una de las esculturas que pertenece a Dalí Universe, ha estado expuesta en la colección del Museo de Arte del Vaticano durante más de 20 años, como regalo que Beniamino Levi hizo al Papa Juan Pablo II en 1995. Después de la reestructuración del Vaticano, la escultura está ahora de cara al público en la Scalone di Pio IX, en la plaza Apostólica del Vaticano, una prestigiosa ubicación.

Dalí, un artista surrealista, disfrutó de la fama y la infamia y anheló ver sus imágenes bidimensionales transformadas en esculturas tridimensionales. Como Beniamino Levi relata “Cuando por casualidad conocí a Salvador Dalí, aunque obviamente amé sus pinturas, me sentí atraído por sus obras tridimensionales, después de haber descubierto las hermosas esculturas africanas, que expresaban la creatividad natural, la sacralidad y la conexión ancestral con la naturaleza. Descubrí que ya había creado la escultura en los años treinta. Me sorprendieron estas formas tridimensionales, y quise estudiar su significado en profundidad. Dalí se sorprendió por mi entusiasmo, así que establecimos una relación que me dio la oportunidad de animarlo a crear otras esculturas, que hoy forman parte de mi colección. Desde ese día también empecé a buscar esculturas en el mercado y a través de coleccionistas privados.”

La pasión de Beniamino Levi por coleccionar está en evidencia a través de esta colección enorme de obras de arte propiedad de Dalí Universe.