Lunes, 22 Mayo, 2017

Salvador Dalí se inspiró de Leonardo Da Vinci, 500 años después de su predecesor. Nacidos en cinco siglos de separación, estos dos gigantes artísticos compartieron muchos aspectos de genialidad.

Da Vinci fue pintor, escultor, arquitecto, científico, ingeniero, matemático, inventor, escritor, anatomista, geólogo, botánico, cartógrafo, músico.  Su personalidad multifacética es muy parecida a la de Salvador Dalí.

Dalí fue intrínsecamente capaz de transformar su arte en muchos medios diferentes, transformándose en pintor, escultor, director, escenógrafo, ilustrador, diseñando libros y portadas de discos. Diseñó vestidos, joyas, anuncios producidos y logotipos.  Su alcance aparentemente no tenía límites. Da Vinci era en cambio un erudito italiano, un inventor. Muchos historiadores en realidad se refieren a Da Vinci como el "hombre del Renacimiento". La historia no había visto nada parecido a Da Vinci, un genio que parece no haber conocido límites.

Dalí abrazó la fama y la popularidad que surgió de haber nacido en el siglo XX, una época completamente diferente a la que vivió Da Vinci en el siglo XV en Florencia

En la revista estudiantil "Studium" publicada en 1919, Dalí escribió un ensayo sobre Da Vinci, definiéndolo como: "El mayor maestro de la pintura, un alma que sabía estudiar, inventar, crear con ardor, pasión y energía, Que era cómo él vivió su vida entera. Sus pinturas reflejan su constante amor, dedicación y pasión por su trabajo.

Dalí era un apasionado de Leonardo, no sólo por sus cualidades artísticas, sino también por su conocimiento científico, porque según Dalì, todos los artistas debían entender de ciencias, y han recibido una amplia educación, para poder ser completos como artista.

Dalí fue un enigma nacido en el siglo XX. La mente de Da Vinci y sus creaciones no tienen paralelo en la historia, no es de extrañar que Dalí le haya encontrado una fuente de inspiración.