Martes, 21 Febrero, 2017

Nacido en 1928, Beniamino Levi es un comerciante de arte, curador, coleccionista, art connoisseur, propietario de una de las mayores colecciones de escultura de Dalí, que forma parte de la Dalí Universe Collection.

Beniamino trató personalmente con artistas de la talla de Picasso, De Chirico, Fontana y, por supuesto, Dalí. Con un amplio dominio del italiano, francés, inglés, alemán y español, a Levi le gusta resaltar que es un galerista (abrió la primera galería de arte moderno en la Via Montenapoleone de Milán en 1955 a la edad de veintiocho años). Levi ha conocido a un gran número de artistas durante su carrera profesional. Durante el tiempo que estuvo en la galería de Milán colaboró con Wilfredo Lam, artista de origen cubano-chino, René Magritte (de quien recuerda su simplicidad cautivadora), De Chirico, Arnaldo Pomodoro, y así hasta un largo etcétera.

Durante uno de sus frecuentes viajes a Nueva York durante los años setenta, Levi le propuso a Andy Warhol colaborar en un proyecto de creación de serigrafías con la imagen de Dalí. En ese momento Warhol era el líder del movimiento Pop Art. En us icónico estilo pop-art, creó estampados de personajes tan conocidos como Marilyn Monroe, Liz Taylor, Elvis y Lisa Minelli.

Levi explica su encuentro de la siguiente manera, “No debería haber dejado de insistir a su secretaria, Andy estaba entusiasmado con la idea de hacer un retrato de Dalí, pero las negociaciones con su secretaria no cumplieron mis expectativas, el presupuesto estaba fuera de mi alcance. Me arrepiento, puesto que hubiera sido una gran oportunidad de ampliar mi colección, teniendo a estos dos controvertidos y destacados artistas juntos”.

Levi conoció a Warhol en su estudio de Nueva York, la “Factory”, Warhol estaba en  la cresta de la ola de su fama en ese momento, lideraba le movimiento pop y contrataba a un gran número de artistas para incrementar su producción artística. Ese día, recuerda Levi, “Andy tenía en su estudio a Jane Fonda, él estaba trabajado en su retrato. La recuerdo perfectamente, tenía su pierna metida en un molde de yeso”.

El proyecto no se llevó a cabo nunca. Levi volvió a Europa y se centró en las negociaciones con Dalí.