Jueves, 11 Enero, 2018

La historia de la creación de la escultura Caballo con el reloj fluido es muy interesante. El uso de la imagen del caballo es recurrente en toda la obra de Dalí; en efecto, su serie de dibujos Caballos dalinianos (1972) destaca por el uso de colores vivos e imagines intensas y vibrantes de caballos. 

En los años 80, Beniamino Levi, Presidente del “Dalí Universe”, empezó a barajar con Salvador Dalí la posibilidad de crear la escultura de un caballo.  Dalí realizó el modelo de madera de un caballo y después la maqueta en cera, moldeándola con los dedos. En la escultura de bronce fundido, se notan en la zona de la crin las marcas de las manos que quedaron estampadas en la cera. Trabajar a estrecho contacto con Dalí marcó a Levi y él cuenta que fue uno de los momentos culminantes de sus vivencias con el artista. 

Por otra parte, Robert Descharnes, en su catálogo razonado “The Hard and the Soft”, describe el proceso creativo de la escultura de Dalí, que presenció de primera mano; «amasadas con los pulgares del artista... las pequeñas capas de cera dieron vida al caballo. … Dalí moldeó el reloj blando en forma de silla… y después de cinco horas de trabajo… el modelo estaba listo para la fundición». Esta escultura de bronce, concebida y moldeada por primera vez en 1980, se convirtió en un éxito de ventas, quizás porque en una sola imagen reúne todos los elementos que contaban para Dalí: el reloj en forma de silla que representa el tiempo y el reloj más pequeño fundido colgado junto al caballo, que amplia una vez más este tema desmesurado del tiempo y el progreso y la imagen del caballo como animal surrealista.

En “La Vida Secreta”, la autobiografía de Dalí publicada en 1942, el artista afirma: «El objeto mecánico fue creado para convertirse en el peor enemigo, y por lo que se refiere a los relojes, tienen que ser blandos o directamente no existir».  Dalí creía que las personas no deben depender del mundo «real» o no basado en los sueños para demostrar la verdad absoluta. Este tema es evidente en su escultura  Caballo con el reloj fluido. El caballo, una de las más famosas imágenes dalinianas, está montado por el tiempo daliniano: es el tiempo que controla todos los pasos del hombre. 

Numerosas esculturas pertenecientes a la colección del “Dalí Universe” tienen la imagen del caballo, como El Caballero Surrealista y Lady Godiva, usada siempre para obtener un gran efecto.