La colección de esculturas monumentales de Salvador Dalí ha sido expuesta en prestigiosas localizaciones exteriores de manera continuada desde la década de 1980. Emplazada en el exterior de galerías de arte o en plazas de ciudades como Nueva York o Pequín, esas voluminosas y monumentales esculturas en bronce sirven de reclamo para atraer a los clientes y son un elemento clave para llevar a cabo relaciones públicas, puesto que atraen la atención de los medios de comunicación y generan artículos de prensa y publicidad. Estas esculturas forman parte de la colección de esculturas de Dalí recopiladas por IAR Art Resources y se erigen como testimonios colosales del genio surrealista de Dalí.

Alcaldes, miembros de instituciones académicas, de departamentos de cultura, senadores, embajadores o ministros de cultura, son algunos de los numerosos agregados culturales españoles que, entre otros, que han participado en las exposiciones de esta colección de esculturas monumentales de Dalí.

Salvador Dalí se interesó por la escultura al considerar que era la forma más completa de expresar sus genuinas y etéreas visiones surrealistas. La creatividad de Dalí llegó a su punto culminante cuando, condicionado por los límites de un lienzo, empezó a trabajar con la libertad que ofrecen las formas tridimensionales. Las siguientes páginas catalogan la mayor colección del mundo de obras monumentales de Salvador Dalí.

Esculturas contemporáneas en bronce

Llegando a los siete metros de altura en algunos casos, estas prominentes esculturas configuran una impresionante y llamativa exposición: cautivan al observador sumergiéndolo en el mundo encantado y surrealista de Salvador Dalí.

La Mujer en Llamas, que mide cerca de cuatro metros de alto, combina importantes motivos dalinianos: llamas y fuego, muletas y la figura femenina atravesada por cajones. La prominente escultura El Elefante Espacial es otra figura icónica de la obra de Salvador Dalí y del arte surrealista. La imagen del elefante con patas de araña, que se hizo famosa en el óleo “La Tentación de San Antonio”, pintado por Dalí en 1946, se eleva a una altura de siete metros.

Desde 1989 las esculturas monumentales de esta colección han sido expuestas en las ciudades más importantes del mundo: Roma, Londres, Pequín, Singapur, Sídney, Hong Kong y prácticamente todas las grandes ciudades de Europa. Algunas de las localizaciones más prestigiosas donde fueron expuestas son: el Southbank Centre (Londres), la plaza Vendôme (París), la Ópera de Frankfurt (Alemania), el Museo de Santa Croce (Florencia), Montecarlo (Mónaco), el MGM Grand Macau y el Shanghai Art Museum (China). Unas localizaciones increíbles que han alojado a esas obras de arte monumentales que tanto expresan el carácter de Dalí, sus obsesiones, sus miedos y sus pasiones.

La colección de esculturas monumentales es un homenaje muy adecuado a las creaciones de un artista que seguirá inspirando y cautivando al público de todo el mundo.